5 Malas prácticas de los influencers

Así como lo comenté en un artículo de tendencias al inicio del año, 2019, marcará la consolidación del influencer marketing y, particularmente, de los microinfluencers. Estos serán cada día más vistos como embajadores locales de las marcas. Ante esto, es importante que estemos al tanto de algunas malas prácticas que éstos cometen en aras de lograr mayor exposición o de simular un mayor alcance para obtener más beneficios.

Si estás considerando invertir en influencer marketing es importante que tomes en consideración los puntos siguientes para que tu inversión sea redituable.

Compra de Seguidores:  esta es una de las prácticas más comunes. Habituados a la posibilidad de hacer pautas para crecimiento de likes y lo complicado del crecimiento orgánico de Instagram, muchos perfiles compran seguidores para simular lograr lo que se denomina la prueba social.

Cómo Detectarlo: generalmente la cantidad de seguidores no es consistente con la interacción que tienen sus publicaciones. Por ejemplo: 10,000 seguidores y 3 likes nos dice que algo no anda bien. Además, puedes identificar muchos perfiles en sus seguidores con nombres alfanuméricos o con nombres en arábigo.

Pods:  Una de las más recientes modificaciones del algoritmo que Instagram dio mayor peso, no sólo a los comentarios y a los likes en las publicaciones, sino al momento en el que éstos eran realizados. De tal modo que, si una publicación recibía una cierta cantidad de likes y comentarios en los primeros minutos de haber sido publicado, el algoritmo mostraba a más usuarios la publicación. Amplificando así su alcance. Fue entonces que surgieron grupos en Facebook, Whatsapp y Telegram en el que usuarios de Instagram compartían comentarios y likes en las publicaciones de los miembros del grupo.

Estos pods funcionaban de la siguiente manera: un usuario ‘‘x’’ hacía una determinada publicación. Entonces publicaba en el grupo la misma y sus miembros iban a darle me gusta y a dejar sus comentarios. La efectividad del grupo se basaba en la reciprocidad de interacción entre los miembros. Quien no cumplía con el intercambio de me gusta y comentarios, era eliminado del grupo. De esta forma, los miembros del grupo aseguraban un impulso adicional a su contenido.

Cómo Detectarlo:  generalmente los usuarios que pertenecen a pods se pueden identificar porque siempre tienen comentarios de los mismos usuarios y, a su vez, estos comentarios suelen tener la misma estructura. O bien, son el mismo comentario, pero sin mucha profundidad o contexto. Definitivamente esta no es la mejor práctica, pero mientras el pod no se encuentre en un grupo de Facebook, no tiene riesgo de ser penalizada. Sin embargo, en términos de alcance y engagement, se busca engañar no sólo al algoritmo sino a las marcas que invierten en estos perfiles.

Giveaways: los giveways o promociones dentro de los perfiles de Instagram, siempre han sido una herramienta para el crecimiento dado lo complicado que resulta crecer en esta red social. Sin embargo, el abusar de ellos es visto como una mala práctica. Es importante además que los giveaways traten de generar valor para el perfil, es decir, sean productos de la marca o relacionados con el perfil. Si alguien regala un Iphone X, es más probable que esté buscando crecer y no en generar valor realmente. El problema con esta táctica es que genera crecimiento sin engagement y la gente sólo reacciona hacia el contenido del perfil si van a obtener una recompensa.

Cómo detectarlo: esto es muy sencillo. Sólo hay que monitorear el contenido de la cuenta y la relación entre comentarios, likes y seguidores, para saber si los seguidores están ahí buscando una recompensa.

Credenciales:  como sucede en general, en internet hay información confiable y fidedigna. Existen también perfiles con estas características. Pero hay también muchas cuentas que no son lo que parecen. Por lo anterior, es importante que nos demos a la tarea de verificar las credenciales o la experiencia de los perfiles que seguimos o con los que queremos trabajar para impulsar un producto o una marca.

En el afán de monetizar sus audiencias los influencers ofrecen programas de capacitación, retos, mentorías, etc. y está bien, sólo es importante validar que cuentan con la experiencia o las credenciales para respaldar esto por lo que están cobrando.

Cómo detectarlo: Es importante que, si vas a trabajar con alguien, a adquirir algún contenido digital o algún programa con un influencer, procures hacerle preguntas que te permitan determinar que efectivamente posee el conocimiento con el que dice contar o que su programa dé cuenta de ello.

Congruencia:  los influencers ofrecen a sus marcas una audiencia y ésta depositará su confianza en ellos en la medida en que haya una congruencia entre sus dichos y sus hechos. El ejemplo más claro de esto es un caso muy sonado con la infuencer @ravwana, quien promoviendo el veganismo fue captada comiendo pescado y, una vez sucedido esto, argumentó que presentaba problemas de salud debido a su estilo de alimentación, lo que la orilló a buscar otras opciones para asegurarse una alimentación adecuada. Cuando la campaña es local es importante buscar conocer personalmente al influencer y ver cuál es su comportamiento en vivo. Si lo que representa su perfil es un personaje o no es congruente con su persona, corres el riesgo de que en algún momento esto se derrumbe. Además, si la relación con tu marca depende de lo que él dice ser, tu marca puede resultar dañada.

Cómo detectarlo: Seguir por un tiempo la cuenta e investigar sobre el influencer puede ser de utilidad. Conocerlo en persona puede además disipar cualquier duda de la congruencia entre lo que dice y hace.

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